miércoles, 26 de septiembre de 2012

Yoshiwara o el mundo flotante

En el siglo XVII, una aldea japonesa sufre las consecuencias de un cambio histórico. El shogunado Tokugawa ha puesto fin a las guerras civiles del Japón feudal, pero su llegada lleva implícito un férreo control sobre todos los aspectos de la vida civil. En este escenario, Seami y Toshua, dos hermanos adolescentes, descubren el amor e inician una relación incestuosa que también se verá interrumpida por los recientes acontecimientos. Años más tarde, se reencuentran, ya adultos y conocedores de éxitos y fracasos, en Yoshiwara, el barrio de prostitución de Edo (hoy Tokio).
Hans-Christian Kirsch se sirve de los turbulentos quiebros que toman sus destinos para adentrar al lector en los lugares comunes del Japón clásico. El mundo espiritual, evocado por los paisajes más vírgenes, el budismo, el peso de las leyendas clásicas o el esplendor del mundo de las artes, convive con un mundo real en el que las luchas internas entre los shogunes, las rivalidades políticas con China o los intercambios comerciales con Occidente son los protagonistas. El universo de los distritos de placer y las cortesanas de Yoshiwara refleja esa riqueza de contrastes dotando a la historia, además de una intensa carga erótica y del tono trágico que caracteriza a las novelas sentimentales orientales de corte más clásico.

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