domingo, 5 de agosto de 2012

Llegó del Este

Ella había nacido en un punto del Oeste del cual no quería acordarse, pues pasó una infancia muy infeliz en él; pero si bien no visitaba nunca su ciudad natal, en general el Oeste ejercía sobre ella una atracción especial. Tenía veintitrés años y era poseedora de una belleza y una inteligencia extraordinarias. Cantaba, bailaba, cosas que hacía por vocación; y enamoraba a los hombres, cosa que hacía contra su voluntad. Aquella noche se sentía particularmente apenada a causa de la perseverancia de un hombre tan joven como ella empeñado en declararle su amor.

- Cabot, no se me ha pasado nunca por la imaginación el casarme. Aún soy demasiado joven para pensar en ello. ¿No te he dicho nunca que yo sólo me casaré con un hombre del Oeste?

Así que Cabot, se dirigió a Detroit, al Oeste, a aprender a manejar el revólver, a montar a caballo, a voltear el lazo, hacer filigranas con él, apagar la llama de una vela sin derribarla, tumbar un ternero y aplicarle el hierro; a convertirse en un verdadero vaquero del Oeste.

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