Durante seis años, Washington A.C. D.C. se ha visto libre de
asesinatos gracias a una sorprendente tecnología que identifica a los asesinos
antes de que cometan su crimen. (Si esto hubiera existido Rajoy no habría
gobernado. ¿Gobernado?) El jefe de la Unidad Pre-crimen (Cruasán) es acusado de
un futuro asesinato, y sólo dispondrá de 36 horas, (y un minuto y doce segundos,
que los he contado), para descubrir quién le ha tendido la ropa, la
trampa, o será víctima del sistema “perfecto” que él mismo ayudó a crear. La
supermierdacaestrella Tom Cruasán desarrolla “su más poderosa interpretación de
acción”. Para el asco que me da, aquí lo hace bastante bien. Como no, basado en un cuento de Philip K. Dick, maestro de la ciencia ficción.
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