Manténgalo lejos de las luces brillantes, nunca lo moje y lo
más importante, por mucho que llore, por mucho que suplique, por mucho que te ponga esa carita de cordero degollao, nunca, nunca, pero nunca, has oído, nunca debe
comer después de medianoche. Con estas misteriosas instrucciones, el joven
Billy Peltzer toma posesión de su nueva y cariñosa mascota. Pero Billy va a recibir
más de lo que esperaba de su extraño y travieso animalito. Eso si, seguro que de la Phoebe Cates también recibe.
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